26 septiembre 2012

ESQUEMA DEL MARCO TEÓRICO


Tema: Influencia del racismo en la personalidad en Lima  

1.      ¿Que es el racismo?
1.1.            Breve historia de sus inicios
1.2.            Tipos de racismos 
1.2.1.      "Negros"
1.2.1.1.            Esclavitud
1.2.2.      Latinos
1.2.3.      Menonitas
1.2.4.      Árabes
1.2.4.1.            Terrorismo 
1.2.5.      Asiáticos
1.2.5.1.            Artes marciales 
1.2.6.      Blancos
1.2.7.      Indios
1.2.8.      Animal 
2.      La personalidad
2.1.            ¿Que es la personalidad?
2.2.            Tipos de personalidades
2.2.1.      El Reformador 
2.2.2.      El Ayudador
2.2.3.      El Triunfador 
2.2.4.      El Individualista
2.2.5.      El Investigador
2.2.6.      El Leal
2.2.7.      El Entusiasta 
2.2.8.      El Desafiador
2.2.9.      El Pacificador
2.3.            Influencia del ambiente 
3.      Como afecta el racismo en la personalidad 




Tema: Influencia del racismo en la personalidad en Lima  


1.       ¿Que es el racismo?

El racismo es una enfermedad visual, estado de ánimo o comportamiento en la cual se confunde la intensidad de los colores y del fenotipo, el marrón se confunde con el negro y el rosa claro se confunde con el blanco. Después de la mala distinción de los colores de la piel, ojos y cabello comienza un ciclo discriminativo en el cual se busca mostrar superioridad, y de ahí sale una lucha interminable sobre quien es más bonito, inteligente o eficaz.
1.1.              Breve historia de sus inicios

De hecho, el racismo apareció incluso durante la Edad Antigua (favor de no confundir con Esclavitud, que es otra aburrida historia como esta), cuando en el Imperio Babilónico se utilizaban negros procedentes del sur de África para trabajar la tierra. Fue tanto el crecimiento del país, que el racismo se hizo popular en el Antiguo Egipto, Persia, Antigua Grecia y sobre todo en el Imperio Romano, donde Cleopatra sufrió el racismo por parte de las blancas patriciasromanas. Los blancos o los negros ricos o rivales de otras regiones sometieron a su gente y las obligaron a ser esclavos. Uno de cada 1.000.000 de esclavos en el siglo XVII era blanco. La época de las colonias en América se caracterizó la gente negra por trabajar de Sol a Sol por un trozo de Pan y unas moneditas de oro con chocolate. Sin embargo los negros no lo pasaron tan mal, una vez cada eternidad podían irse de vacaciones a un campo de trabajo.

1.2.            Tipos de racismos 

1.2.1.      "Negros"

El racismo comenzó cuando los blancos se cansaron de trabajar, hacían demasiado para mantener a su familia de 32 personas, cocinar, lavar, ganar dinero, etcétera, hasta que conocieron a unos hombres más fortachones. Conversaron con ellos, se llevaron bien, en fin, confraternizaron. Hasta que los agarraron de idiotas a todos, se los llevaron a sus tierras a trabajar como negros, y los blancos encontraron así un modo de hacer el vago superlativamente durante varios siglos.
Durante el año del caldo, el racismo era tan fuerte que encontrarte a un negro en la calle era como si Dios te maldijera, no se permitían negros en las iglesias, todos los negros eran esclavos, podías comprar y vender negros como si fueran chinos (aunque un poco más caros). Hoy día, los negros ya no se pueden vender ni mucho menos revender.

1.2.1.1.            Esclavitud

Aprovechando que, aunque físicamente inferiores, los blancos eran bastantes más, empezaron a forzar a los negros a hacer trabajos peligrosos como constuir castillos que al día siguiente se caerían o simplemente abanicar a sus amos. Actualmente, estos actos están muy mal vistos si no existe un convenio colectivo por el medio.

1.2.2.      Latinos

En algunos de nuestros países solemos practicar lo que se conoce como el racismo ’social’, no tanto contra una etnia sino más bien contra una clase de gente, los pobres. En Argentina les decimos los ‘negros’. Como no tenemos varias razas, la emprendemos contra los más vulnerables. En otros países latinoamericanos la situación es distinta ya que existen razas de color, por lo que el racismo étnico se aplica y de manera tan nefasta como aquí.
Lo cierto es que llegamos a este país, nos enfrentamos a semejante variedad racial y respondemos basados en la ignorancia. Y de entrada comenzamos a señalar a los ‘negritos’, a los ‘chinitos’ (aún si son de Japón). Ni hablar de los musulmanes, a quienes tememos simplemente por no tener idea de quiénes son realmente o en qué creen.

1.2.3.      Menonitas

La raza menonita es probablemente la más extraña de todas, viven en cabañas sin tecnología y se dedican a hacer queso, mantienen su propia religión y si su amante debe ser menonita (¿Quién más querría estar con ellos?). En general se les encuentra vendiendo quesos en la calle, también se les identifica por ser todos blancos y calvos en general (Sí, como el cabrón de Pura Energía).
Además, no te dejan casarse con sus hijas (pese a que ellas quieren que las hagas tuyas)te lo digo por propia experiencia.

1.2.4.      Árabes

El racismo en el mundo árabe contra los negros es totalmente ignorado y cuando es conocido no recibe ninguna crítica y es absolutamente ocultado.
Las matanzas de los árabes musulmanes contra los negros, también musulmanes, pero menos radicalizados, en Darfur, que sobrepasan más de 400.000 negros asesinados por los árabes yanyauid, y millones de negros desplazados, es irrelevante para los izquierdistas europeos.
Esos negros no son dignos de mención ni conmiseración. Tampoco reciben ninguna crítica los esclavistas árabes sudaneses que han asesinado en más de 20 años a dos millones de cristianos y animistas en Sudán.
Los izquierdistas, relativistas éticos y multicultualistas europeos no se escandalizan, ni disertan, ni alzan la voz, ni critican que en el crisol del Islam, Arabia Saudita, país totalmente islámico, sin “contaminación” judía o cristiana, negro es sinónimo de esclavo, y no sólo en Arabia Saudita sino también en los países del Golfo, todos ellos árabes y musulmanes.

1.2.4.1.            Terrorismo 

El número de agresiones de los grupos ultras y neonazis suben como la espuma, al igual que el de denuncias por agresiones homófonas, que se ha multiplicado por cuatro en el último año, siendo el perfil del agredido el de un hombre de entre 18 y 25 años de edad.
Además, en los últimos años se han registrado incidentes y agresiones en más de 250 municipios españoles que afectan a todas las autonomías, concentrándose, sobre todo, en ocho comunidades autónomas: Valencia (donde se producen la mitad de los incidentes), Madrid, Cataluña, Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla-León y Murcia.
En total, se calculan alrededor de 4.000 agresiones al año, aunque muchas no se denuncian por miedo y, según Esteban, más de 10.000 personas pertenecen a grupos ultras y extremistas en España.
Pese a este escenario, Ibarra reconoció «el paso serio» que ha dado la Fiscalía de Valencia al permitir a las víctimas de este tipo de violencia denunciar sin precisar su domicilio, un requisito que frena el número de recursos de este tipo por «miedo» a ser localizados. COLPISA

1.2.5.      Asiáticos

La raza asiática son en general habitantes de países asiáticos como China, Mongolia y Japón. Su color de piel cambia dependiendo del horario o si el baño está ocupado, en general son amarillos. Tienen los ojos pequeños, pequeños (léase la cita de arriba) y la nariz apenas y se ve. El uso de este recurso en una campaña sobre el turismo en Asia ha generado gran número de críticas en la red. El anuncio ha sido acusado de racista, al considerar que supone una burla a los asiáticos por sus característicos rasgos faciales. Como suele ocurrir en estos casos, también hay defensores que se aferran al clásico "en publicidad todo vale", y que aseguran que hay que tomarse este tipo de acciones con más sentido del humor. El gesto de 'achinar' los ojos para hacer referencia a Asia ya le supuso a España una agria polémica en 2008. Con motivo de los Juegos Olímpicos de Pekín, los componentes de la Selección española de baloncesto se inmortalizaron en una campaña de publicidad realizando la controvertida pose.
Un gran número de medios de comunicación acusaron a los españoles de racismo, lo que obligó a que pesos pesados como Pau Gasol tuvieran que pedir disculpas y explicar que se trataba de un gesto cariñoso y sin mala intención.

1.2.6.      Blancos

También conocido como "Racismo Invertido" es el menos frecuente y menos usado en el mundo, sólo viéndose casos en Tuvalu Ulterior. Aquel donde los negros o indios someten a los blancos a tareas que no pueden, aunque a veces se la pasan de huevones. El negro se altera siempre con el blanco diciendo que este no puede hacer nada que el negro haga, y siempre con la molesta pregunta que todo negro hace porque no sea integrado "¿es porque soy negro, blanco de mierda?"

1.2.7.      Indios

Los pueblos indígenas son uno de los sectores discriminados. Las minorías étnicas, los emigrantes y los refugiados políticos son otros grupos a los que no se les respetan los derechos humanos fundamentales.

1.2.8.      Animal 
No vale cualquier animal para competir en el mundo de lo estético, debe poseer como mínimo una característica, el pedigrí, la pureza de raza, no estar mancillado con sangre de otra especie, el racismo con letras mayúsculas, racismo a precio de oro.
A fin de cuentas y a pesar de ser usados como objetos, estos animales suelen vivir a semejanza de sus dueños, no les faltan cuidados veterinarios, lujosas guarderías, alimentación sana en extremo, peluquerías y en algunos casos disponen hasta de especialistas psiquiátricos que cuidan sus estados de animo.
Fuera del ámbito de lo estético, los “animales de compañía”, solo conservan la denominación, perros de caza tratados como meras herramientas, sin ningún cariño, lo mas, una acaricia que reconforta (mas al dueño) al palpar la musculatura o la salud de su perro. Hacinados en pequeños remolques sin ningún tipo de amortiguación, viajan marcha atrás tanto en los calurosos veranos como en el gélido invierno, mientras su amo disfruta de la climatización de su coche, a más de uno los pondría en ese remolque para que probara experiencias nuevas: viajar de pie a gran velocidad, de espaldas, sin saber cuando viene una curva o un bache, soportando las inclemencias del tiempo y sin amortiguacion alguna.
Ellos argumentan que la cinegética (léase defuncionar animales en libertad a base de escopetazos) es una necesidad para mantener el equilibrio del medio ambiente, no lo comentare ahora porque le dedicare un post mas adelante.

2.      LA PERSONALIDAD

2.1. ¿Que es la personalidad?

          
Se entiende como la el conjunto de actitudes y estilo de comportamiento de una persona, o sea todo aquel conjunto de características psicológicas que caracterizan a una persona y permiten distinguirla de todas las demás.  Si bien la está noción popular corresponde en gran parte a la verdad, en realidad se trata de concepto bastante complejo que la psicología se ha encargado de abordar desde diversos puntos de vista.

2.2. Tipos de personalidades

Descripciones resumidas de cada uno de los Tipos de Personalidad del Eneagrama. Descripciones según Don Riso y Russ Hudson, del Enneagram Institute:

2.2.1. El Reformador 

Idealista, de principios. Éticos, concienzudos, bien/mal. Profesores y cruzados; también quieren hacer el bien pero temen cometer errores. Organizados, ordenados y fastidiosos, derivan en críticos y perfeccionistas. Problemas con la ira reprimida e impaciencia. En su mejor estado: sabios, realistas nobles y moralmente heroicos.

2.2.2. El Ayudador

Adaptable y orientado al éxito. Seguros de sí mismos, atractivos y encantadores. Ambiciosos, competentes y energéticos; conscientes del status y buscan avance personal. Preocupados de la imagen y lo que los demás piensen de ellos. Problemas con competitividad y trabajólicos. En su mejor estado: Auténticos, se aceptan y son todo lo que parecen ser. Modelos que inspiran a otros.


2.2.3. El Triunfador 

Adaptable y orientado al éxito. Seguros de sí mismos, atractivos y encantadores. Ambiciosos, competentes y energéticos; conscientes del status y buscan avance personal. Preocupados de la imagen y lo que los demás piensen de ellos. Problemas con competitividad y trabajólicos. En su mejor estado: Auténticos, se aceptan y son todo lo que parecen ser. Modelos que inspiran a otros.

2.2.4. El Individualista

Romántico, introspectivo. Conscientes de sí mismos, sensibles, reservados y callados. Se muestran, emocionalmente honestos, y personales; también pueden ser temperamentales y egocéntricos. No se acercan a otros por sentirse vulnerables y defectuosos, pueden ser mirar en menos estilos de vidas comunes. Problemas con autoindulgentes y pena de sí mismos. En su mejor estado: inspirados y altamente creativos, capaces de renovarse a sí mismos y transformar sus experiencias.
2.2.5. El Investigador

Intenso, cerebral. Alertas, profundos y curiosos. Capacidad de concentración y foco en el desarrollo de ideas y destrezas complejas. Independientes e innovadores; pueden volverse preocupados con sus pensamientos y construcciones imaginarias. Se vuelven desconectados, pero intensos. Problemas con aislamiento, excentricidad y nihilismo. En su mejor estado: Pioneros visionarios, adelantados a su tiempo y capaces de ver el mundo de una forma completamente distinta.

2.2.6. El Leal

Comprometido, orientado a la seguridad. Confiables, trabajadores y responsables; pueden ponerse a la defensiva, evasivos y altamente ansiosos, estresándose y quejándose. Usualmente precavidos e indecisos, pueden ser reactivos, desafiantes y rebeldes. Problemas con duda y sospecha. En su mejor estado: estables internamente, confiados en sí mismos, apoyadores de los débiles y sin poder.

2.2.7. El Entusiasta 

Ocupado, productivo. Versátiles, optimistas y espontáneos. Juguetones, espíritu en alto y prácticos; pueden abarcar mucho, dispersos y poco disciplinados. Buscan experiencias nuevas y excitantes, pero se distraen y cansan en el camino. Problemas con superficialidad e impulsividad. En su mejor estado: Usan sus talentos en metas que valen la pena, disfrutan, satisfechos, llenos de gratitud.

2.2.8. El Desafiador

Poderoso, dominante. Confiados en sí mismos, fuertes y asertivos. Protectores, llenos de recursos y decididos; pueden ser orgullosos y dominantes. Sienten que deben controlar el entorno, tornándose confrontacionales e intimidantes. Problemas con permitirse estar cerca de otros. En su mejor estado: usan su fuerza para mejorar las vidas de otros, son heroicos, magnánimos y a veces históricamente grandes.

2.2.9. El Pacificador

Aceptador, inconsciente de sí. Aceptadores, confiados y estables. De buena naturaleza, buenos, fáciles y apoyadores; pueden estar demasiado dispuestos a seguir la corriente a otros para mantener la paz. Quieren que nada implique conflicto pero tienden a ser complacientes y minimizar todo aquello que lo altere. Problemas con pasividad y porfiadez. En su mejor estado: intensamente vivos y conectados con ellos mismos y otros.

2.3. Influencia del ambiente 
Se han realizado estudios en los cuales los factores socioculturales implican en la personalidad es decir el ambiente en el cual uno se encuentra afectará positiva o negativamente la personalidad del individuo. En el artículo escrito por Viviana Lemos nos demuestra como factores socioculturales inciden en la personalidad. Uno de los principales componentes en su estudio es analizar como la pobreza afecta la personalidad del individuo. El artículo expone varias encuestas realizadas a niños de diferentes sectores pobres y ricos y muestra como la pobreza influye en la personalidad del niño negativamente. Al no tener acceso a educación, comida y otros recursos los niños pobres son vulnerables a tener una personalidad negativa. Por medio de estadísticas y cuestionarios realizados el estudio muestra la realidad y como es la personalidad de los niños que viven en países pobres en comparación con otros que no son pobres. El estudio fue administrado para ver de qué forma la pobreza afecta al individuo, buscar maneras para que se mejore y tener una mejor calidad de vida. "Teniendo en cuenta que los factores disposicionales y socioambientales no son elementos separados, sino que deben ser vistos holísticamente, como sistema persona-medio que funciona como una totalidad"

COMO AFECTA EL RACISMO EN LA PERSONALIDAD DE LAS PERSONAS:
Las personas prejuzgan usualmente de manera negativa a un grupo de sus miembros  causando serias complicaciones en su autoestima, formando transtornos en su personalidad.
El prejuicio se refiere mas que una característica adquirida es una actitud que presentamos ante lo desconocido como por ejemplo: desprecio, disgusto, abominación, etc.
Mayormente los estereotipos son generalizaciones negativas acerca de un grupo de personas y por medio de ello trae como consecuencia el racismo. El racismo es una postura que se resiste al cambio, por ejemplo: ”los indígenas son necios”, esto es lo que facilita a que aumente la discriminación.
La discriminación implica poner en desventaja a miembros de un grupo, esto tiene dos tipos calificaciones:
“LA DISCRIMINACIÓN PERSONAL”  Es el acto de discriminación llevado a cabo por individuos.
Ejm.
-Una persona se niega a contratar a otra persona por su raza.
“LA DISCRIMINACIÓN INSTITUCIONAL” Este tipo de discrimnación se refiere a practicas discriminatorias llevado a cabo por organizaciones.
. El prejuicio en el racismo es muy común y el pensamiento de tipo categorico juega un papel muy importante en este tema, ya que es el principal involucrado en este problema y suele ser de forma clasificatoria, tiene que ver con la forma en la que vemos y comprendemos el mundo(ALLPORT).  Las personas suelen pensar en categorías como por ejemplo. Una persona puede ser blanco, indio, mestizo pero no al mismo tiempo ambas.
Es irónico saber que aun hay gente que aun sigue creyendo en la “pureza de las razas”.
Tenemos un ejemplo claro de que el racismo a veces no viene a ser voluntario, sino mas bien algo inconsciente que se hace presente por la educación que hemos recibido o por la sociedad que nos rodea.
Susana siente hostilidad hacia gente que pertenece a un determinado grupo étnico.
Susana comprende que su hostilidad no tiene fundamento racional y en verdad desaprueba las emociones negativas que siente con respecto a la gente que pertenece al grupo en cuestión. Intelectualmente no considera a esas emociones parte de su carácter. Pero que Susana decida no abrazar estos sentimientos racistas no es suficiente para alterarlos o hacerlos menos internos, dado que no es inconcebible que Susana reconozca todavía en si misma los sentimientos que racionalmente considera inaceptables.  (Aguilar-Morales, Jorge Everardo, 2011). Psicología Organizacional.

05 septiembre 2012

Afrodescendientes


En el caso de los afrodescendientes, su supuesta inferioridad racial surge con la trata negrera, sin embargo, al iniciarse dicho crimen de lesa humanidad, los portugueses entablaron una relación directa con los imperios africanos, reconociendo a sus reyes y autoridades. Cuando los europeos vieron las enormes ganancias que les traería la trata negrera, emplearon sus artimañas para sustentar su dominación argumentando la superioridad de su “raza”, teniendo como base la existencia de dos grupos definidos: los dominados y los dominantes; es así que la población afrodescendiente no serían consideradas como personas por muchos siglos.
Es en la colonia donde empiezan a cimentarse los prejuicios y se consolidan los estereotipos hacia los afrodescendientes, es así que se tenía la presunción de que eran brutos, sucios, delincuentes, vigorosos, lujuriosos y salvajes; eran considerados como animales que actuaban por instintos, que no podían razonar, pero los esclavistas no tenían una visión analítica sobre la situación de los mismos, los colonizadores fueron quienes los llevaron a esas condiciones para poder seguir dominándolos, para que puedan ser sumisos y no ocasionen revueltas, los españoles y criollos tenían terror que los descendientes de africanos se levanten y tomen el mando de las ciudades. El miedo los llevó incluso a crear leyes para evitar que los “negros” porten armas.
En el contexto de la lucha de la independencia, antes de la llegada de San Martín al Perú, ya se habían dado algunas revueltas de criollos con ayuda de los esclavizados, demostrando que ellos también buscaban su libertad, siendo los afrodescendientes quienes crearon e interiorizaron su concepto de libertad, creyendo que al emanciparse de la tiranía española, iba a traer como consecuencia la ansiada libertad.


Discriminacion al Inmigrante




Este articulo defiende la consideraciin de las cuestiones sobre inclusion de inmigrantes a partir de principios de justicia social partiendo de una concepcion minimalista de los mismos. De este modo, por justicia social se entiende el conjunto de condiciones institucionales que deben promover el autodesarrollo y la autodeterminacion de los miembros de una sociedad.

El principio de autodesarrollo se vincula con el acceso a un rango razonable de oportunidades para desarrollar capacidades (Sen: 1992), y el principio de autodeterminacion se relaciona con la no-dominación en sentido de poder determinar nuestras propias acciones o las condiciones de determinacion de nuestras acciones dentro tambin de un rango razonable de opciones (Pettit, 1999).

La percepcion social de los grupos de inmigrantes como los otros hace que permanezcan estructuralmente en una posicion en la que encuentran un mayor numero de obstaculos para perseguir intereses y habilidades profesionales; una posicion structural en la que tienen un nivel muy limitado de oportunidades para alcanzar o desarrollar autonomia o ejercitar sus capacidades. La aplicacion de estos principios de justicia a politicas de inclusion de inmigrantes supone su vinculaciin con una perspectiva que prioriza el desarrollo humano y que abarca aspectos de la vida como la capacidad y la autonomia. La privacion de estos principios de justicia se refleja cuando la gente no tiene posibilidad de conseguir ciertos niveles de desarrollo humano que son constitutivos del estado de una persona y cuya identifi cacion ha de considerarse en cualquier evaluación de bienestar de esa persona (Sen, 1995).

Se assume as queen el analisis de lass politicos de inclusion de immigrants debt priorizar estos indices conceptualizados desde el paradigma de las capacidades y oportunidades, antes que desde temas de justicia vinculados con la expression étnica, nacional o religiosa.

Como consecuencia, reconocer la alteridad de poblaciones inmigrantes en ciudades europeas supondría «reconocer el trabajo realizado por el otro para convertirse en sujeto » (Touraine, 2009: 201). A veces incluso como sujeto anterior a la frontera, esto es, como alguien más importante o más digno que la frontera misma (Del Águila, 2005: 6). Reconocer esa alteridad comienza con la construcción de la diferencia hecha no a partir de un conjunto de prácticas culturales, sino de un posicionamiento estructural que deriva de ejes como la división del trabajo, el racism sistémico o la normalización. Esos ejes estructurales permiten identifi car relaciones de dominación y subordinación entre grupos

sociales que ponen de manifi esto importantes cuestiones de justicia que acaban afectando a individuos. Diferencia aquí no es alteridad, sino relación. No es identidad, sino posición estructural diferenciada. Como consecuencia, se propone la consideración de las políticas de reconocimiento no a partir

de una identidad específi ca de grupo, sino del estatus social que los miembros de esos grupos tienen según sus experiencias communes en las relaciones sociales interactivas (Fraser, 2000: 113). La falta de reconocimiento no signifi caría tanto la depreciación de la identidad de grupo como un estatus de
subordinación social en sentido de ser impelido de la participación como igual en la vida social

04 septiembre 2012

Racismo en África




En este momento particular en la lucha contra el apartheid y por la liberación
final de Africa del Sur, sentimos la presencia de los espíritus de los mártires que
murieron en Sharpville y Soweto. Sentimos que Steve Biko es testigo de estos
procedimientos. Al mismo tiempo, se doblegan y aplastan millones de vidas
jóvenes en Sudáfrica, Namibia y Zinbabwe, y sus esperanzas marchitas se erigen
como un reproche monumental a toda la humanidad.
Me atrevo a hablar, no solamente en mi nombre, sino como una parte y producto
de un proceso de lucha en Jamaica, en realidad, todo el Caribe. Vemos a nuestros
hermanos atormentados en Sudáfrica desde una perspectiva histórica única.
Nosotros mismos, las víctimas de cada atentado perpetrado en Sudáfrica, somos
los productos de un sistema de esclavos que fue el fundamento para una
experiencia colonial única. Conocimos el genocidio, el racismo, la opresión y la
explotación, mientras primero el colonialismo y después el neocolonialismo
dominaron nuestras vidas. Igualmente luchamos por nuestra propia liberación y
siempre reconocimos que nuestras tareas fueron parte de la experiencia mundial,
vinculadas muy particularmente a la lucha africana.
A fines del siglo XIX, Edward Wilmot Blyden, de las Islas Vírgenes, lanzó el primer
grito por la liberación de Africa. Fue un trinitario, H. Sylvester Williams, uno de los
convocadores al Primer Congreso Pan Africano de 1900. En la década de 1930, el
gran George Padmore y C.L.R. James. de Trinidad, se convertirían en mentores de
Kwame Nkrumah; Aime Cesaire, de Martinica, sentaba una base sicológica y
cultural para la lucha de liberación, así como Frantz Fanon instó a una generación a
la indignación necesaria. Y junto con ellos, y antes de la mayoría, estuvo la figura
gigantesca de Marcus Garvey, un héroe nacional de Jamaica. Más que cualquier
otro hombre de estos tiempos, Garvey inspiró a Nkrumah, a Jomo Kenyetta y a
toda una generación de dirigentes negros modernos en ambas márgenes del
Atlántico, a esa lucha cuya causa hoy celebramos y tratamos de fomentar. NUEVA SOCIEDAD NRO.39, NOVIEMBRE- DICIEMBRE 1978, PP. 80-86
En 1921, Garvey elevó una petición a la Liga de las Naciones sobre los derechos de
los pueblos negros en todo el mundo. Es a la vez categórico e irónico, que en 1928
Garvey haya elevado otra petición a la Liga de las Naciones, en la que sostenía,
específicamente, que era inadecuado que Sudáfrica ejerciera las responsabilidades
de poder preceptivo en Africa Sudoccidental. Su lista de los crímenes racistas de
Sudáfrica hasta el año 1928, podría servir hoy, cincuenta años después,
virtualmente sin enmiendas, como un documento definitivo en un arbitraje por
parte del Consejo de Seguridad.
En Jamaica estamos orgullosos de que nuestro Gobierno, en la década de 1950 bajo
la conducción de otro héroe nacional, Norman Manley, se uniera a la República de
India, dirigida por el inmortal Nehru, siendo los dos primeros estados en la
historia que prohibieron todo comercio con Sudáfrica, dando así un marco común
a nuestra protesta e indignación. Nos sentimos tan comprometidos con Africa del
Sur, que junto a nuestra hermana nación caribeña, Guyana, ofrecimos reclutar
voluntarios para las luchas de liberación. Todos nosotros, en el Caribe,
contribuimos con lo que podemos para los Ejércitos de Liberación, así como ahora
estamos ayudando a formar los cuadros en un Estado moderno para el día en que
la bandera de libertad flamee finalmente en Salisbury, Windhoek y Pretoria.
NINGUN AFRICANO SERÁ LIBRE HASTA QUE TODA ÁFRICA SEA LIBRE
Uno se puede preguntar qué es lo que impulsó a tantos hombres del Caribe a una
preocupación internacional de este tipo. En parte, la respuesta es que buscamos el
redescubrimiento de nuestras propias identidades extraviadas en la historia
cuando los barcos de esclavos se abrían paso cruzando el Atlántico entre Africa y
las Américas. Sin embargo, más importante todavía, es que sabemos que el alegato
de Nkrumah de que ningún africano será libre hasta que toda Africa sea libre, es
una verdad universal de igual fuerza para todas las razas de todos los continentes.
Sabemos que esto es verdad a pesar de que el Caribe se acercó al ideal de una
sociedad multirracial, más que ninguna otra comunidad en el mundo moderno. Sin
embargo, a pesar de nuestro suceso en comparación, sabemos que estaremos
disminuidos e incompletos mientras quede cualquier vestigio del apartheid .
Así como señalamos el papel del Caribe en la lucha por la liberación, nos
detenemos para rendirle tributo a aquellos gigantes cuyos trabajos alteraron el
curso de la historia. Recordamos a Mahatma Gandhi y su extraordinario discípulo
en otro tiempo y lugar, Martin Luther King. Debemos retrotraernos hasta NUEVA SOCIEDAD NRO.39, NOVIEMBRE- DICIEMBRE 1978, PP. 80-86
Toussaint L'Overture, Simón Bolívar y José Martí, así como llegar hasta los
gigantes modernos como Julius Nyerere, Fidel Castro y Ho Chi Minh.
Ofrezco mi felicitación respetuosa a aquellos que han de ser honrados: Kwame
Nkrumah, cuya visión Pan Africana fue la precursora lógica de la dedicación
militante de Murtala Mohamed; Jawaharlal Nehru, que comprometió a todo el
subcontinente indio y su inmenso prestigio personal, en la lucha; el extraordinario
compromiso y dedicación solitaria de Paul Robeson, que anunció y corrió paralela
a la campaña ascendiente sostenida tan implacablemente por Canon Collins. Y por
último, pero de ninguna manera por eso menos importante, la dirección valiente y
sin compromisos de Olof Palme, que aparece como un símbolo de la posición cada
vez más progresista, y casi debo decir vanguardista, tomada por todos los países
escandinavos.
Si nuestra investigación revela que cincuenta años atrás se elevó una petición a la
Liga de las Naciones, en realidad mucho antes que la palabra apartheid fuera
introducida al vocabulario político, ¿cómo puede ser que hoy estemos tratando de
movilizar a la opinión pública otra vez en 1978? ¿Cómo puede ser que un mundo
que produjo hombres como Lincoln, Marx Lenin, Mao y Franklin Roosevelt,
permanezca impotente frente a este edificio vicioso de vergüenza y degradación?
El apartheid fue denunciado en la retórica de cada dirigente político significante
del siglo XX. Fue objeto de los mayores alcances de la indignación política. Se lo
designó oficialmente como un crimen contra la humanidad. ¿Cómo es entonces
que la gran Asamblea de Naciones se encuentra hoy virtualmente burlada por la
posición inflexible de Sudáfrica con respecto a sus políticas raciales? ¿Qué hay de
este rechazo descarado de la voluntad específica de las Naciones Unidas en
Namibia?
Para aquellos que ven al apartheid en términos simplistas, como un problema de
desegregación entre ferrocarriles, restaurants y equipos de rugby y fútbol, les
debe parecer tan sorprendente, como les debería parecer moralmente repugnante,
la supervivencia de la segregación sistemática. Sin embargo, la verdad es que estos
síntomas externos tan terribles, son las manifestaciones superficiales de un proceso
mucho más profundo que es tan antiguo como la historia del imperialismo
moderno. Uso deliberadamente la palabra 'imperialismo'. Como con todas las
palabras, se puede abusar en su uso, y sé que hay quienes preferirían que no se
usara nunca. NUEVA SOCIEDAD NRO.39, NOVIEMBRE- DICIEMBRE 1978, PP. 80-86
Pero de hecho, es imposible entender el apartheid y toda la estructura de opresión
en Africa del Sur, sin entender los orígenes y la naturaleza persistente del
imperialismo. Los tres siglos que culminaron en 1945, fueron testigos de un hecho
único en la historia: la subyugación de las tres cuartas partes del globo por parte de
una minoría tecnológicamente triunfante. El imperialismo consistió en la
organización militar y política del mundo, con el propósito de la explotación
económica. Se ocuparon territorios semivacíos, se destruyeron civilizaciones
antiguas y a menudo gloriosas en Africa, Asia y las Américas. La fuerza económica
de estos acontecimientos no tiene parangón en la historia humana.
El racismo fue un hijo terrible de ese proceso, pero no debemos dejar que la pasión
humana que provoca encubra al verdadero padre del proceso, que es la
explotación económica de las naciones por las naciones, y en última instancia. del
hombre por el hombre. Y precisamente porque el racismo no es la causa sino el
efecto de la injusticia en Africa del Sur. es que debemos mirar más allá de los
cuerpos mutilados de Soweto para encontrar el verdadero blanco de nuestra
indignación y el objetivo real al que deben dirigirse nuestros esfuerzos.
Es por esto que para nosotros, en el Caribe, la justicia en Africa del Sur, implica
algo más que recobrar las identidades que perdimos al cruzar el Atlántico; más que
la reconquista de nuestro orgullo ancestral. En una amarga experiencia
aprendimos que el apartheid , las frustraciones de Namibia y las maniobras de
Smith para corromper a todo aquel que se interponga en su camino, no pueden ser
separadas, en última instancia, de la ira que finalmente mueve a los pueblos a
rebelarse contra la opresión fascista en todas partes; no pueden ser separadas de
las continuas frustraciones que obstruyen la búsqueda del Nuevo Orden
Económico Internacional: no pueden distinguirse de los términos inexorablemente
adversos de comercio para aquellos que sobreviven exportando bienes primarios;
no pueden separarse de la insensibilidad de las instituciones financieras mundiales
ante las reales necesidades sociales y económicas de los dos tercios de la
humanidad; no pueden separarse de la angustia de más de dos mil millones de
pobres en el mundo; no pueden ser separadas del desamparo de los ciudadanos
que no saben leer; no pueden separarse de la ira de la mujer que espera la
oportunidad que ella sabe le corresponde por derecho, pero que no puede disfrutar
a causa de su sexo; no pueden ser separadas de los gobiernos de las naciones en
lucha, que enfrentan la opción entre la destrucción económica o la sumisión
política cuando tratan con las corporaciones transnacionales; y finalmente, y lo que
es más crítico, no pueden ser separadas del dominio completo ejercido sobre la
distribución e interpretación de las noticias, con el resultado que las verdaderas NUEVA SOCIEDAD NRO.39, NOVIEMBRE- DICIEMBRE 1978, PP. 80-86
causas de su sufrimiento quedarán ocultas para las tres cuartas partes de la
humanidad.
Por eso, en última instancia, no es el racismo lo que está hoy aquí en tela de juicio;
no es el apartheid; ellos son meros síntomas. Lo que se acusa es la explotación, el
curso final de la humanidad. Es por esto que, con todo el respeto que merecen
aquellos hombres honorables como lo son los dirigentes políticos de nuestro
tiempo, Sudáfrica se mantiene como un reproche al resto de la humanidad y una
burla a los dirigentes mundiales.
Sostuvimos que el verdadero enemigo es la explotación, ya sea entre naciones o
entre hombres, y ya sea nacional o internacionalmente organizada. Estas son las
infamias, de la misma clase, que están realmente en tela de juicio. Pero con toda
seguridad, es el mundo mismo, y más en particular sus sistemas políticos, los
coacusados.
EL NUEVO ORDEN ECONÓMICO INTERNACIONAL Y EL DERECHO DE LOS SUDAFRICANOS NEGROS
En último análisis, Africa del Sur y el apartheid representan un fracaso rotundo
del proceso político. Entonces, sería útil que nos detuviéramos a reflexionar sobre
la situación en la que se encuentra el mundo.
La conquista política se perpetró siempre en nombre de las ventajas económicas.
Sin embargo, en una era anterior, las ventajas económicas eran de tal forma
producto de los acontecimientos políticos, que dependían, en última instancia, del
proceso político. Si se revirtiera la conquista, cesarían de surgir las ventajas
económicas. En consecuencia, de manera natural, la liberación política garantizaría
la eliminación de las desigualdades económicas. En el mundo moderno esto no es
más así. El sistema económico internacional, expresado a través de su vasta
estructura supranacional de corporaciones e instituciones financieras, productoras
y distribuidoras, junto con la tecnología de esos cuerpos supranacionales, creó un
sistema de influencia y control internacional, que amenaza convertir el proceso
política tradicional en algo redundante. Tampoco puede ser esto ignorado por
ningún país sin tener en cuenta su tamaño o ideología.
Al final, tanto en las tradicionales corre en las más recientes Democracias
Populares, la fuente de su soberanía proviene a través del proceso político, del
pueblo podemos discutir sobre la autenticidad no de cualquiera de los dos NUEVA SOCIEDAD NRO.39, NOVIEMBRE- DICIEMBRE 1978, PP. 80-86
alegatos, por cualquiera de los dos sistemas le den una obediencia inconfundible a
la fuente misma de su autoridad, en lo concerniente a la toma de decisiones sobre
lo asuntos humanos; y esa fuente es, incontrovertiblemente, el pueblo. Estamos
enfrentados ahora a una nueva autoridad, un nuevo protagonista de las decisiones
fundamentales, un nuevo determinante de curso preciso de los acontecimientos
dentro de y entre las naciones.
Esta nueva autoridad, que reside y está perdida dentro de los misterios
inescrutables del sistema corporativo internacional, tiene este terrible aspecto que,
sugiero, la humanidad no puede arriesgarse a ignorar: sus decisiones no derivan
de la autoridad y no deben su responsabilidad a fuentes populares en particular.
Frente al aterrador poder de este fenómeno, los hombres decentes en posiciones de
poder, derraman lágrimas sobre los horrores del apartheid y confiesan, en secreto,
que no pueden actuar concretamente porque temen las consecuencias. ¿Y cuáles
son las consecuencias esgrimidas para fundamentar este sentimiento de
desesperación? Son siempre económicas. Este problema ha estado creciendo a lo
largo de todo el siglo XX. Muy pocos son los que lo perciben; menos aún los que
tienen la voluntad de abordarlo. Pero no es un problema que desaparecerá por sí
solo.
El Nuevo Orden Económico Internacional y el derecho de los sudafricanos negros
a caminar con sencilla y ordinaria dignidad en su propio país, representan un
problema fundamental que la humanidad debe resolver. ¿Quién va a conducir al
mundo?; y, ¿en beneficio de quién? ¿Continuará siendo el mundo la expresión
vivida de una contradicción entre los propósitos morales y la experiencia concreta?
O van aquellos que fueron elegidos para liderar al pueblo, por el pueblo, en interés
del pueblo y para beneficio del pueblo, a asegurar la soberanía del pueblo
obligando a los acontecimientos a desarrollarse de acuerdo con nuestros propósitos
declarados.
Hay quienes me replicarán que esto es irrealista; como siempre, los pragmáticos
jurarán que es impracticable. Pero, sugiero que es ya tiempo de que la humanidad
se detenga a reflexionar y a ejercer un pragmatismo más profundamente aplicado,
antes de que sea demasiado tarde. Porque así como es cierto que la mitad de la
historia es producto de aquellas fuerzas que tratan de dominar en nombre de la
gloria y de los beneficios, la historia es igualmente producto de las fuerzas de
aquellos que se rebelan. NUEVA SOCIEDAD NRO.39, NOVIEMBRE- DICIEMBRE 1978, PP. 80-86
¿CÓMO SACAR EL APARTHEID DE LA AGENDA DE CRÍMENES INTERNACIONALES?
Ultimamente, las Naciones Unidas presentan a la humanidad la oportunidad única
de alcanzar la liberación sin violencia a través de una acción inteligente concertada
a nivel internacional. Por eso me gustaría invitar a las Naciones Unidas, consciente
de la importancia de los temas que están en la picota, a dirigir su mente a este
problema de una manera seria, práctica y no retórica. ¿Qué podemos, en realidad
qué debemos, hacer para sacar a Africa del Sur de la agenda de la injusticia
internacional y al apartheid  de la agenda de crímenes internacionales?
Concedemos que mi análisis más fundamental de la situación del mundo puede no
ser compartido universalmente. Al menos, debemos admitir que el apartheid es
objeto de una condena universal mayor que cualquier otro fenómeno en la historia
moderna. Si mi análisis fundamental es correcto, debemos ocuparnos del apartheid
por razones que van más allá de la extensión de sus operaciones. Pero si alguien
sostiene que mi análisis va demasiado lejos, entonces debemos ocuparnos del
apartheid  por el apartheid  mismo.
Al considerar el problema de nuestra actitud, detengámonos a evaluar la situación
presente. Comencemos con el horror del apartheid mismo. Hay quienes creen que
el apartheid es en realidad un problema de equipos deportivos y de servicios
higiénicos públicos. Sin embargo, hoy se reconoce universalmente que la lucha
contra el apartheid implica el rechazo a aceptar la organización sistemática de una
sociedad sobre la base de la superioridad inherente de una raza, la minoría, y la
subyugación institucionalizada de otra, la mayoría.
Por lo tanto, nada se soluciona si se seleccionan tres hombres negros para
representar a Sudáfrica en una competencia deportiva, mientras se le pague a la
población negra, por el mismo trabajo, solo una fracción de lo que reciben sus
contrapartes blancas; mientras la población negra tenga que conseguir un pase
para viajar dentro de las fronteras de su propio país; mientras la población negra
sea excluida de los más altos logros en la economía; mientras se le niegue a la
población negra una educación relevante; y, lo que es más crítico, mientras sea
excluida del proceso político. Tampoco podemos ignorar la relación crítica entre
los acontecimientos en Sudáfrica y los acontecimientos más al norte, en Rhodesia.
La ilegalidad del régimen de Smith es un problema técnico, aunque importante, al
que no se le debe permitir nunca, oscurecer la unidad esencial del problema. Es por
eso que la presencia de Ian Smith en los Estados Unidos representa bastante másNUEVA SOCIEDAD NRO.39, NOVIEMBRE- DICIEMBRE 1978, PP. 80-86
que un simple desafío técnico a la voluntad de los países miembros de las Naciones
Unidas, y es lamentable desde todo punto de vista.
Lo que se necesita ahora, es el compromiso de los Gobiernos para embarcarnos en
una movilización total de la comunidad mundial. En esta coyuntura crítica, el
mundo no necesita la voluntad popular para actuar. Vimos a los sindicatos,
cuerpos estudiantiles, organizaciones eclesiásticas, cuerpos de ciudadanos de una
clase u otra en todas partes del mundo, embarcándose, o esforzándose por hacerlo,
en una acción dirigida al aislamiento y a la derrota definitiva de los regímenes
racistas. A menudo, estas organizaciones y cuerpos están dentro mismo de los
países cuyos Gobiernos todavía se niegan a actuar. En consecuencia, rechazamos la
sugerencia de que los Gobiernos no pueden actuar porque sus pueblos no
apoyarían la acción. Creemos que todo Gobierno que tenga el coraje de movilizar a
su pueblo y de decir la verdad, recibirá el apoyo abrumador de todos sus
ciudadanos. Tampoco aceptamos que pueda haber algún principio que inhiba a los
Gobiernos de actuar. La historia de los últimos treinta años está colmada de casos
de Gobiernos que actuaron, haya sido justa o injustamente, contra países que ellos
juzgaron podrían afectar sus intereses. Esto lo vimos virtualmente en todos los
continentes, incluso después de establecido este cuerpo. En contraste, hay un caso
en el que todos concuerdan sobre los derechos comprometidos.
Soy consciente, que cuando proponemos que se tomen medidas específicas contra
Sudáfrica, se harán oír, al instante, con toda clase de fundamentos, las voces que
aconsejarán que no se debe proceder. Por un lado, estarán aquellos que dirán,
francamente, que no están preparados para sufrir ninguna clase de pérdidas en sus
beneficios, o una dislocación, como consecuencia de cualquier proceder contra
Sudáfrica. Estarán también los persuasores más sutiles, que sostendrán que su
preocupación real es que las medidas tomadas contra Sudáfrica no perjudiquen a
los sudafricanos negros, en el sentido de que no les signifique ninguna pérdida
material. A estos últimos, les respondemos que ninguna pérdida material puede
ser comparada, en ninguna escala de valores, con la perspectiva de recuperar la
dignidad humana.
Por supuesto, está el punto de vista oído a menudo, de que la necesidad económica
dentro de Sudáfrica y el surgimiento de un sentido de decencia entre los dirigentes
racistas mismos, derribará el apartheid . Pero, ¿por qué deben esperar hoy los
derechos absolutos de millones de personas el incierto resultado de una esperanza
piadosa? En realidad, es precisamente esta clase de evasión moral la que le costó
tanto al mundo en el pasado. NUEVA SOCIEDAD NRO.39, NOVIEMBRE- DICIEMBRE 1978, PP. 80-86
Finalmente, debemos contar con la pretensión cruda de la minoría que dice que
prefiere el apartheid antes que un cambio, ya que el cambio podría conducir a una
ideología que ellos no aprueban. Pero no se puede tener todo a la vez. En un
mundo pluralista, el derecho inalienable de cada hombre es el derecho a la
autodeterminación, y no sus resultados. Y allí donde se niega el derecho absoluto a
la autodeterminación, es donde la paz esta más amenazada.

El año pasado, las Naciones Unidas, dando un paso tímido hacia adelante, impusieron un embargo de armas. Actuando de acuerdo con lo establecido en el
Capítulo No. 7, se decidide que la venta de armas a Sudáfrica representaría una
amenaza a la paz y seguridad mundial. Sin embargo, todos sabemos que no es la
venta de armas lo que representa la amenaza. Para comenzar, Sudáfrica está
fuertemente armada, y posee una industria propia de armas sofisticadas. Por lo
tanto, aun cuando aceptemos este paso hacia adelante por su efecto sicológico, no
nos engañamos a nosotros mismos, y sabemos que es el régimen mismo y el
sistema del apartheid lo que representa una amenaza a la paz y seguridad del
mundo.
Recordemos el sórdido papel intervencionista de Sudáfrica en Angola; su apoyo al
régimen de Smith en Rhodesia y la continua intervención de este régimen en
Mozambique y Zambia. Ahora que hemos visto su último acto de desafío en
Namibia, uno se siente tentado a preguntar: ¿Qué más debe suceder para que las
grandes potencias acepten la amenaza que representa? Por lo tanto, exhortamos al
Consejo de Seguridad que declare, sin atenuaciones, que Sudáfrica representa una
amenaza para la paz y seguridad mundial, según lo establecido en el Capítulo No.
7 de la Carta de esta Organización.
PREPAREMONOS A ACTUAR Y DETERMINEMONOS A NO FALLAR
Exijamos a todos los miembros de la comunidad internacional, que comiencen a
prepararse para los varios tipos de medidas que requieren ser tomadas.
Finalicemos, aprobemos y observemos una convención efectiva contra todo
contacto deportivo; y hagámoslo sin más demora. De acuerdo con lo establecido en
el Artículo No. 41 de la Carta de las Naciones Unidas, está previsto que el Consejo
de Seguridad tome pasos prácticos para tratar con un Estado que represente una
amenaza para la paz. Esto incluye sanciones económicas. La comunidad
internacional está ya suficientemente familiarizada con una serie de medidas que
podrían ser adecuadas: la suspensión de las inversiones y del envío de repuestos
para la maquinaria, y el corte del suministro de petróleo, son ejemplos de lasNUEVA SOCIEDAD NRO.39, NOVIEMBRE- DICIEMBRE 1978, PP. 80-86
medidas que se podrían tomar además de las sanciones económicas. Pero incluso
mientras nos preparamos para tomar estas medidas, hay un paso contemplado en
el Artículo No. 41 que es simple de aplicar, que está dentro de la capacidad de
todas las naciones, y que tendría un efecto dramático, si no devastador, sobre el
régimen racista.
Que todas las naciones del mundo, actuando de acuerdo con lo establecido en el
Artículo No. 41, interrumpan todo con tacto aéreo, marítimo y terrestre con
Sudáfrica. Demos instrucciones a todas las compañías de navegación aérea y
marítima, en el sentido de eliminar a Sudáfrica como escala. Neguemos igualmente
todos los derechos de aterrizaje y de atraque a todos los aviones y barcos que
pertenezcan o que hayan salido de Sudáfrica; y preparémonos para aplicar el
Artículo No. 42, que autoriza a realizar bloqueos, si se comprueban inefectivas las
medidas previstas por el Artículo No. 41.
Que sea esta la primera acción en la movilización final de la comunidad mundial.
Y decimos "primera acción", porque debemos estar preparados para ir tan lejos
como esté previsto en los Artículos Nos. 41 y 42 de los estatutos. Sanciones totales,
aislamiento diplomático e incluso el bloqueo, son un precio no muy alto por pagar
ahora para evitar el holocausto que seguramente vendrá, y al cual nos veremos
todos arrastrados, si no actuamos.
A lo largo de la historia no se ha discutido tan a fondo un tema ni se ha condenado
tan universalmente una práctica, como el apartheid .
El momento de actuar debe ser ahora.
En toda Africa del Sur no hay otro tema en discusión que más o menos la justicia
misma. Zimbabwe debe ser libre, y el frente patriota y sus combatientes por la
libertad deben participar plenamente de esa libertad. Namibia debe ser libre y
segura, y la Organización del Pueblo de Africa Sudoccidental (SWAPO) debe tener
pleno acceso y sin impedimentos a los frutos de esa libertad. Y en Sudáfrica, no se
le debe negar a ninguna persona el acceso al proceso político, a los beneficios
económicos o a las experiencias culturales de ese país, a causa de su raza.
Estos son los temas en discusión. Lo que está en tela de juicio es la capacidad de la
comunidad mundial para actuar. Lo que corre riesgos es la paz. En balance está
nuestra capacidad de construir una civilización que descanse, de manera segura,
sobre bases de justicia y dignidad humana. En nombre de cada mártir que murió NUEVA SOCIEDAD NRO.39, NOVIEMBRE- DICIEMBRE 1978, PP. 80-86
por la libertad; en nombre de cada niño que enfrenta en este momento la pared
vacía del rechazo racial; en nombre de todos aquellos que deben arriesgar sus
vidas para liberarse de la afrenta de esa vergüenza, preparémonos a actuar, y
determinémonos a no fallar.


Este artículo es copia fiel del publicado en la revista Nueva Sociedad Nº 39,
Noviembre- Diciembre, 1978, ISSN: 0251-3552, <www.nuso.org>.
Alumna: Joselyn Punil